lunes, 23 de agosto de 2010

C C


No son muchas las veces que me pasa. No han sido sino unas tres o cuatro, al menos que recuerde, o que por lo menos quiera recordar. No tienen explicación... Vienen de la nada, y se van después de un rato.
Luego de caminar mucho, de escapar de todo, de caminar por donde nunca lo he hecho, ver a gente que no he visto y que no volveré a ver.
Sí, es raro, aunque no debo ser la única, de eso estoy segura.
Te das cuenta de todo, de las cosas que pasan a tu alrededor, aún cuando te insensibilizas al máximo, sentís que el miedo queda de lado, te sentís la persona más poderosa del Universo pero no lo decís... No es necesario... Sólo uno lo sabe.
La gente pasa por al lado y no lo nota, Claro, no hay cómo!
No tine correlación con ninguna circunstancia de la vida cotidiana, puede ser como cuando sentís que faltan cosas, que te gustaría hacer más, o cuando sentís que sobran cosas, y te gustaría hacer menos. Cuando se está vacío,y cuando ya explotás de lleno.
La verdad es que sí... Soy un poco maniática/idiota/distraída, obvio que te das cuenta de eso, lo sabes, y siempre lo supiste, no me lo vas a decir. Sin embargo, en el fondo, quedará el recuerdo guardado en una pequeña bodega dentro de lo que se llama memoria. No me gusta eso, porque mañana, o ni siquiera eso... en un rato más, volveré a estar igual de feliz y vos te vas a quedar pensando qué fue lo que pasó. Cuando sólo sucedió que hubo un pequeño corto-circuito, pero un corto-circuito con consecuencias sinérgicas...

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